Alejandro López

Martes, 9 de Enero de 2007

Hacer música siempre ha sido para mí sinónimo de diversión y desahogo

El asturiano es uno de los nuevos valores de la cantera electrónica patria. En el 2006 apareció de la nada, sin hacer ruido, pero editando dos discazos en sellos de la talla de Minimise y Pariter. En el 2007 se confirmará como uno de los más grandes

¿En qué momento de tu vida te aficionaste a la música electrónica?

Como en el caso de mucha gente, mi primer contacto fue con la parte más lúdica de la música electrónica, es decir, las fiestas y raves. Era 1994, y lo que solían pinchar en aquel momento era mayoritariamente trance y acid-techno. Pero cuando realmente me empecé a interesar y aficionar de una forma más seria, fue poco más tarde cuando se empezaba a introducir aquí el techno más minimalista. Aquel techno hipnótico y abstracto, en el que el ‘diálogo' entre los sonidos era más importante que una melodía definida, me absorbió completamente.

¿Cuándo y cómo decidiste empezar a producir?

Fue en 1996 cuando empecé a juguetear con un tracker en el ordenador (tenía un pc 486) y en el 1998 empecé a comprar hardware. Me sedujo la idea de poder presentar mi música en directo, tal y como había visto hacer por aquí a gente como The Frogmen o Iberian (Alex Martin). En definitiva, intentaba emular el sonido de los artistas que me gustaban. Hacer música te da la posibilidad de encerrarte en tu mundo y huir de las preocupaciones. Asturias es una región en la que los jóvenes no tenemos nada claro lo que nos va a deparar el futuro, así que la música es una de las cosas que te hacen sentirte libre,y de alguna manera, te da la sensación de que tienes el control sobre algo en la vida.

¿Cuáles son tus verdaderas influencias musicales?

Creo que lo que más me ha influenciado es el techno de Detroit y europeo de mediados los 90 y el house de Chicago. Pero me considero un gran consumidor de música en general. Es muy importante en mi vida diaria, así que intento no prejuzgar nada, aunque no me suele gustar la música excesivamente agresiva como el schranz, pero creo que (casi) toda la música es digna de ser analizada. A finales de los 90 me aparté un poco del techno porque el sonido de aquí se endureció bastante y no me sentía nada identificado con la escena asturiana. Fue cuando me empecé a interesar por el house, el electro, italo-disco, y el minimal techno más ‘dubby'. También hubo una temporada larga en la que no me apetecía demasiado salir y escuchaba bastante música negra y latina. Me encanta el soul, el jazz y el funk, y siempre que puedo, escucho el programa ‘Worldwide' de Gilles Peterson en Radio1 de la BBC. Afortunadamente, estos últimos años han aparecido artistas interesantes dentro del panorama techno internacional, y también a nivel nacional, como Alex Under, Tadeo, Iñaqui Marin, Xpansul, Leandro Gámez, Damián Schwartz, HD Substance, Pablo Bolivar, Undo, Vicknoise, Swat-Squad y unos cuantos más han hecho que en el resto del mundo estén pendientes de la escena de nuestro país. Algunos de los artistas internacionales que me merecen mucho respeto, aunque aparentemente pueda parecer que algunos no tienen mucho que ver con mi sonido, son Robert Hood, Cristian Vogel, Richie Hawtin, Donnacha Costello, Russ Gabriel, Carl Craig, Roman Flügel, Ricardo Villalobos, Luciano, Mathew Dear, Thomas Brinkmann, LFO, Aphex Twin, Boards Of Canada, Underground Resistance, I-F, Bruno Pronsato, Cabanne...

¿Por qué hasta hace tan poco tiempo no finalizabas los temas y únicamente utilizabas tu música para los live-acts que te iban saliendo?

Hacer música siempre ha sido para mí sinónimo de diversión y desahogo. Por eso nunca he estado obsesionado con el hecho de entrar en el mercado discográfico. Hasta hace poco mi sonido no me convencía lo suficiente como para publicar algo. Durante un par de años, un amigo y yo nos dedicábamos a pasarnos material que íbamos haciendo, simplemente, para tocar en directo sin otra pretensión que pasárnoslo bien.

¿Cómo conociste a Donnacha Costello?

Conozco su música desde su fantástico ‘Together is the new alone' en Mille Plateaux. Pero el año pasado escuché uno de sus live acts con todo el material de Minimise y me pareció que mi música podría encajar, así que le envié un cd. Donnacha es un tipo interesante, con una visión bastante personal de la música. Tiene un estilo propio y bastante atemporal, suena retro y a la vez muy actual. Su música me parece muy emocional y creo que eso es importante hoy en día.

¿Y qué reacción tuvo el irlandés al escuchar tus temas? ¿Cuál fue la tuya al conocer que él quería editar tus primeros temas en Minimise?

Me escribió un mail interesándose por tres tracks del cd que le envié. Mi reacción fue de sorpresa y escepticismo al principio. La verdad es que estoy muy orgulloso de tener la posibilidad de trabajar con Minimise, y me encuentro muy a gusto con ellos. Estoy preparando nuevo material que saldrá este año.

Por cierto, ¿qué otros sellos han querido editar tu música a parte de Minimise?

Acabo de publicar la primera referencia de Pariter, un subsello de Sushitech en el que tambien saldrán ep's de Barem, Gurtz, Xpansul, Agaric y Yossi Amoyal, entre otros.

Entonces, ¿prefieres centrar tus producciones en pocos sellos (Minimise y Pariter) que diversificar tu música entre varias plataformas?

Mi idea para este proyecto es publicar regularmente en dos o tres sellos como mucho, y puntualmente, en algún otro. Creo que es mejor así porque mi trabajo al margen de la música no me permite disponer de todo el tiempo que me gustaría dedicar a producir, y pretendo no estresarme para seguir disfrutando como lo llevo haciendo hasta ahora.

Estás empezando a actuar en salas de renombre. ¿Qué sensaciones tienes cuando actúas delante de cientos de personas y recibes un feedback positivo por parte de la mayoría?

Me resulta difícil quedarme totalmente a gusto después de un live act, ya que me parece que lo podría haber hecho mucho mejor, aunque se agradece la opinión de la gente, sea buena o mala (siempre y cuando la crítica sea constructiva). Como bien dices, estoy empezando a actuar en algunos sitios fuera de Asturias y es agradable notar que funciona con un público al que no estoy familiarizado y que prácticamente no me conoce.

Por último, ya para acabar. ¿Te ves fuera de tu jornada laboral de 8 horas para dedicarle todo tu tiempo exclusivamente a la música?

¡Me encantaría! Pero, por ahora, intento compaginar las dos cosas.